Un sermón de Padre Juan Sandoval
Todos Los Santos – Año C
¡Aleluya! Canten al Señor un cantico nuevo. Alaben su Nombre en danzas y estén las alabanzas de Dios en sus labios. El salmo de esta mañana llega fuerte a mi corazón y alma. Puedo ver que es tiempo de alegría, tiempo de festejar, tiempo de acercarnos a nuestro Señor.
Así como ustedes tienen FE en el Señor Jesús y amor para todo el pueblo, este es día especial para bautizar dos nuevas santas, Mackenzi Milagros y Camila. Hoy haremos dos nuevas santas, unas nuevas discípulas como Jesús nos dio el mandato de salir a bautizar y hacer discípulos de todo el mundo.
Hoy en la Catedral hay 12 nuevos santos en el pueblo de Dios. Por esto debemos estar llenos de alegría. Los 12 serán sellados como propiedad de Cristo.
Hoy es domingo que recordamos todos los santos, todos que siempre viven en nuestros corazones y mentes. Los recordamos por sus méritos y por su dedicación al Evangelio de Cristo. Dios nos ha dado sus palabras a través de sus Santos, especialmente por los Evangelios de Lucas, Marcos, Mateo y Juan. Pero también nos dio palabras a través de los profetas y Santos. Las palabras nos guían en cómo hacer la voluntad de Dios. Esta semana hemos celebrado los Santos. Hemos llegado al espacio delgadito. Un espacio donde tenemos unos momentos con nuestros antepasados. Los amados y amigos que han sido parte de nuestra vida o han tocado nuestro corazón por su vida. Yo sé que cada uno tiene alguien que recuerdan no solamente en día de todos santos, pero también durante todo el año. Pero durante de este tiempo delgadito, es el tiempo que podemos estar cercanos a ellos.
Hay muchos Santos que han sido canonizados por la iglesia y también hay los santos que han sido parte de nuestra vida. Aquí hay algunos famosos, San Francisco de Asís, Dios le dijo, Francisco repara mi iglesia que como puedes ver, está cayendo en ruinas. El que tuvo una conversión y se ofreció a Dios. El empiezo la orden de los Franciscanos. Dios le dio el don de profeta y don de predicar, hacer milagros y sanación.
Santa Teresa de Ávila o Teresa de Jesús. Ella que vino de familia rica. Pero por sus acciones, cuando tuvo 16 años, la enviaron a un convento. Al principio no le gustaba, pero con tiempo ella entro a la orden de Carmelitas. Ella era muy querida por su orden. Ella era la fundadora la orden de las descalzas en seis diferentes lugares. Teresa escribió libros de su vida y el amor de Dios.
San Felipe, nuestro patrón, el diácono y evangelista era uno de los siete escogidos para servir a la iglesia, las viudas y los huérfanos. Pero más importante este día es que Felipe encontró un funcionario que estaba leyendo de Isaías, le explicó el pasaje. Cuando encontraron agua, el funcionario le pregunto si lo podía bautizar. Felipe lo hizo y luego desapareció.
El Evangelio de hoy nos cuenta del sermón en la llanura. Diferente que otros como el sermón en la montaña porque la gente y apóstoles estaban arriba y Jesús tuvo que mirarlos de bajo. Jesús les habla de los dichosos. Muchas veces nosotros olvidamos estas personas. Yo les llamo personas invisibles como gente en las calles. Otra vez Cristo nos da unos mandatos para amar nuestros enemigos, hacer bien a los que nos odian y no solamente por estas razones, pero por muchos. En verdad, no son tan fácil seguir los mandatos. Jesús nos dice ´hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes.
Hoy en nuestros votos bautismales digamos casi la misma cosa que Jesús nos dio en este mandato.
Este día de Todos Santos debemos pensar en todos los Santos, vivos o muertos. La Biblia es libro de la palabra de Dios, pero cada uno de nosotros tenemos historias de nuestras familias que son importante recordar. No solamente de familias, pero también de amistades a través de nuestra vida. Es importante recordarlos, contar historia de su familia y hacer oraciones. Hoy este día es especial por el bautizo de estas santas nuevas del pueblo de Dios y de esta familia de San Felipe. Debemos de hacer oraciones para Mackenzi Milagros y Camilia que son unas de los más nuevos ciudadanos del pueblo de Dios y nuestra familia.
Al fin, oramos por los que van a ser bautizados y para los que van a renovar su Pacto Bautismal.
O Dios, por medio de la enseñanza de tu Hijo Jesucristo preparaste a tus discípulos para la venida del Espíritu Santo: Haz que los corazones y las mentes de tus siervos estén listos para recibir la bendición del Espíritu Santo, a fin de que sean llenos del poder de su presencia; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.