Un sermón de Padre Juan Sandoval
Propio 14 – Año A
Recuerdo cuando era joven estaba disfrutando el día con amigos. Comenzamos a nadar en el lago y llegue casi al medio y estaba muy cansado. Me parecía que me iba ahogar en el lago. No podía caminar mas cuando llego un amigo y me rescato. Así pude descansar bastante hasta que llegué al otro lado. En ese momento recuerdo pidiendo a Dios por su ayuda. Yo pienso que Dios me envió esa persona para ayudarme. Gracias a Dios por extender su brazo y mano en ese momento. Así como yo sentí que me hundía, Pedro también sintió que el agua lo vencía, aun con Jesús frente a él.
La Biblia usa el agua para mostrarnos tanto la fragilidad humana como el poder salvador de Dios. Por ejemplo, en Génesis, Noé fue visitado por Dios. Noé fue instruido por Dios en como estar listo para la lluvia que viene por cuarenta días y noches. Casi todo fue destruido. En Éxodo, cuando Moisés guio a los hebreos de Egipto y llegaron al mar rojo, pero no había donde cruzar. Dios abrió el mar para que pasaran lo hebreos en tierra y cuando llegaron al otro lado, el mar se llenó de nuevo dejando todos los del ejército de faraón en el mar. Hay muchos ejemplos como es poderosa y peligrosa el agua. También, Jesús cambio agua a vino en la boda en su primer milagro. Eran jarros de 50 galones. Otra vez Dios usa el agua para ver su poder, su compasión y su gracia.
Agua es necesario para nuestra vida y casi setenta porcientos de nuestro cuerpo es agua. Agua puede ser deliciosa, refrescante, purificadora, y también peligrosa. Este verano hemos visto el poder y el peligro de los diluvios, Cada tarde en los avisos nos enseñan la destrucción de casas, automóviles y todo lo que esta en frente del agua corriente.
La semana pasada oímos el pasaje de los cinco panes y dos pescados y que Jesús bendijo y con esto había bastante alimento para más que cinco mil personas y todavía sobraba doce canastas llenas de comida.
Después de esto, Jesús envió que sus discípulos subieren a la barca para cruzar el mar. Jesús se queda y lleva su tiempo solo para oración.
En la mañana, los discípulos todavía están en la barca y encuentran una tormenta con viento fuerte y olas grandes que azotaban la barca. Pero en la distancia pensaban que veían una fantasma caminando hacía ellos en el agua. Ellos tienen miedo por todo lo que pasa en este momento, la tormenta, la fantasma y quizás su vida. Los Discípulos no entienden lo que ven. Pero les parece que es Jesús caminando sobre el lago. Este Jesús que ven es alguien que nunca han visto antes y están poco confundidos. ¿Dicen, quien es este que camina sobre el agua? Lo conocen, y Jesùs dice no tengan miedo, pero todavía tienen miedo. Luego Pedro dice al Señor, Si eres tú, ¡ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua! Jesús le dice que venga. Pedro empieza caminar sobre el agua cuando llega un viento muy fuerte y comienza a hundirse. ¡Pedro grita, Sálvame! En ese momento Jesús le da su mano y le dice, Que poca Fe tienes. ¿Porque dudaste?
Luego los dos se suben a la barca y se calmó la tormenta. Todos los discípulos se arrodillaron delante de Jesús y dijeron, Tu eres el Hijo de Dios.
Hay mucho que discutir en este pasaje. Para los hebreos, el agua era más que solamente una realidad física, Para ellos agua puede ser para purificar o puede ser amenaza a la vida humana. El agua muestra poder inmenso y puede ser algo muy peligroso. Piensen también que muchos de los discípulos eran pescadores y me parece que debían ser acostumbrados a estar en la barca y que antes han experimentado tormentas en el lago. Pero tenían miedo por la tormenta y también por ver Jesús caminando encima del agua. Agua tan importante en y por la vida.
Es posible que los discípulos tenían miedo por el agua más que la fantasma que habían visto. Así Pedro tuvo miedo quizás por hundirse a pesar de que Jesús estaba con él.
También puede ser que los discípulos tienen miedo porque es la primera vez que ven la autoridad y libertad que tiene Cristo. Esta manera de actuar es para ellos algo inequivocable. En este momento saben que Jesús es Dios y han visto una revelación divina. Jesús usa estas palabras . . .Soy Yo, no tengas miedo.
En este momento todo cambio. Las palabras de Jesús a los discípulos eran unas que dieron una fuerza espiritual. Con Las palabras SOY YO, los supieron que Jesús es Cristo y es el Señor, el Rey de todo. Cuando Jesús dijo ‘Soy Yo’, usa el mismo lenguaje que Dios usa en el Éxodo: ‘Yo Soy’. Es una revelación divina.
Hay bastante gente que ahora no creen y son como los discípulos porque no tienen FE. No hemos podido salir de nuestra barca, como Pedro, a tomar esos pasos que nos llevan a llegar a Dios, no tenemos Fe pero miedo. Sí no podemos tomar esos pasos no podemos hacer el trabajo o la misión que Dios tiene para nosotros. El Señor nos ha dado su amistad, su misericordia, su bondad, su gracia y su amor y Dios está aquí con nosotros y en nosotros, Salgan de la barca para crecer su Fe y para acercarse a Dios. Pero, quizás, somos como Pedro y tenemos que gritar Sálvame para que Jesús nos extiende su brazo y nos salva y luego la vida será una vida donde tomamos riesgos.
Al fin, recuerden estas tres temas,
- Reconocer nuestros miedos
- Escuchar la voz de Cristo: ‘No tengas miedo’
- Salir de la barca: tomar riesgos santos
La fe no es ausencia de miedo; es caminar hacia Jesús aun cuando el viento sopla fuerte.
AMEN