Un sermón de Padre Juan Sandoval
Miércoles de Ceniza – Año A
Hoy es el primer día de la Cuaresma. Cuarenta días y Cuarenta noches. Dios nos invita para cambiar esta vida que algunas veces pasa como una tormenta. En verdad, Dios nos pide que nos transformamos y calmamos de todas las actividades de este mundo, algo que algunas veces no es tan fácil.
Dios de toda misericordia, Dios de remisión, Dios de perdón perfecto nos recuerda que somos polvo y a polvo volveremos. Es tiempo de humildad como Nuestro Señor Jesucristo.
Somos invitados para observar una cuaresma santa. Esta tarde imponemos en cada uno una seña que es visible cuando hagamos la imposición de cenizas con las cenizas de las palmas de año pasado. Es tiempo para recordar los votos bautismales que digamos cuando renovamos nuestros votos. Es tiempo de transformar sí mismo en cosas personal, comunitaria y como administradores del mundo. ¿Cómo puedo llevar la luz de Dios a mi familia, mi trabajo o a mis vecinos?
¿Qué pasos puedo dar para ser la sal en situaciones que necesitan sanación o justicia?
¿Cuáles son las cosas que hemos hecho y las cosas que hemos dejado de hacer?
Pecados, todos hemo pecado durante nuestra vida. Hemos tenido nuestras tentaciones. También Jesús tuvo sus tentaciones cuando después de ser bautizado se fue a una montaña para orar y estar a solos. Pero recuerdan que Satanás llego y puso Jesús a prueba con las tentaciones. Jesús estuvo en la montaña por 40 días y 40 noches. Cuando Jesús rechazó Satanás, al fin los ángeles lo cuidaron.
También, cuando digamos recuerde que eres polvo y a polvo volverás, recuerden que Dios hizo hombre del polvo, quizás como lodo y luego respiro aliento en las narices del hombre. Cuando Moisés subió a la montaña de Dios, Monte Sinai, y lo invitó que se acercara a la zarza que estaba en fuego, pero no se quemaba. Dios le dijo que estaba en tierra sagrada. Así, las cenizas nos recuerdan que toda la tierra es sagrada y todos somos sagrados desde nuestra primera respiración. Somos el pueblo de Dios. Somos los amados de Dios.
Hoy comenzamos la temporada de Cuaresma, tiempo de hacer nuestras ofrendas de si mismo. Es tiempo de introspección, es decir ver en nosotros, cada uno como vemos en un espejo y vemos nuestro ser físico. Pero Dios espera que veamos adentro de nosotros, de nuestro ser espiritual.
Es tiempo de transformar sí mismo en cosas personal, comunitaria y como administradores del mundo.
¿Cómo puedo llevar la luz de Dios a mi familia, mi trabajo o a mis vecinos?
¿Qué pasos puedo dar para ser la sal en situaciones que necesitan sanación o justicia?
¿Cuáles son las cosas que hemos hecho y las cosas que hemos dejado de hacer?
¿Cuál será su ofrenda este año? Es tiempo de orar, tiempo de ayunar, es tiempo de dar fuerza a su relación con Dios.
Hoy comienza su viaje, sus cuarenta días hacia la Semana Santa. Recuerden que Dios nos llama a la transformación. Nos llama que estemos abiertos al cambio, listos para servir y listos para reflejar la luz y el amor de Dios en todo lo que hacemos.
AMEN.