Un sermón de Padre Juan Sandoval
Propio 10 – Año C
El Señor afirma, ´lejos o cerca, yo soy Dios. ¿Quién podrá esconderse de mi vista? Con mi presencia lleno el cielo y la tierra. Yo, el Señor, lo afirmo. Dios preside en la asamblea divina, en medio de los dioses juzga. Mi palabra es como el fuego, como un martillo que hace pedazos la roca. Yo, el Señor lo afirmo.
Dios envió a su amado hijo para ser ejemplo para todos. Jesús tiene palabras fuertes esta mañana. Tiempos difíciles para Jesús porque era cerca de su pasión y crucifixión.
¿Piensan ustedes que he venido para traer paz a este mundo? Les digo que no, vengo a dividir los. Jesús esperaba su bautizo de fuego en estos momentos. Su bautizo de fuego es para nosotros porque Jesús dio su vida por nosotros para que tendremos perdón de nuestros pecados y tener vida eterna.
Muchos en el tiempo de Jesús lo conocían como el hijo de José. Pero cuando Jesús anuncia que tiene su misión de Dios, muchos se separan de él. Jesús nos dice que su madre y sus hermanos son ellos que escuchan la palabra de Dios y son su familia (pero no de sangre) de Dios.
El Evangelio nos habla de la lucha que tenemos dentro de nosotros. En cada uno hay una lucha que es contra nuestra mente y nuestra alma. Cuando Jesús habla de familia como padre contra hijo, hijo contra padre, madre contra hija y hija contra madre, nos habla de la lucha que tenemos en sí mismos. Sí, en verdad, mucho de que encontramos esto en el mundo es lucha. Cuando pensamos en tal cosa, pensamos así, debo ser, pero cuando nuestra alma nos habla, nos dice que debemos hacerlo de otra manera. Manera que nos ayuda seguir al Señor y que caminemos por el sendero de Cristo. Como él fue bautizado.
¿Pero en verdad, como llego a ser el Bautismo? Pues, la primera vez de que se oye de esto es en Levítico 16 (23.24) cuando Aarón llega a la tienda de encuentro y se quita la ropa y antes de entrar al santuario, de lava en un ´mitvah´. se viste de nuevo. Luego hace su holocausto por él y por el pueblo para obtener el perdón de sus pecados. Este rito era rito o un acto espiritual.
Los judíos por las leyes tenían un rito de purificación donde la persona fue inmersivo en el agua hasta que todo el cuerpo y cada parte del cuerpo fue tocado por el agua natural. Natural es de la lluvia, del rio, del mar. El acto era uno de purificar o de restaurar. Para ser judío, uno tenía que llegar a la inmersión del cuerpo y hacer su arrepentimiento. También cuando tocaban a un muerto o un leproso tenían que lavarse. Las mujeres después de su mensual tenían que hacer su rito.
Juan el Bautista usaba el rito de bautizar con agua en el rio jordán. Lo que hacía Juan era algo conocido, ya el pueblo sabía de que era este rito. ¿No es como se paraban en la orilla del rio y pensaban ´que hace este loco´? Recuerdan cuando Juan bautizo a Jesús en el Rio Jordán, lo inmerso en el agua y cuando Jesús salió del rio, abrieron los cielos y descendió el Espíritu Santo en forma de paloma, y una voz del cielo dijo. . . Este es mi Hijo amado que yo he escogido´. En este momento, Jesús fue bautizado por su Padre y El Espíritu Santo. Con esto, Jesús comenzó su ministerio en este mundo.
En el Evangelio de Mateo, Jesús dice . . . Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, (Mateo 28.19). Por la Biblia sabemos que los apóstoles salieron, caminaron a varias ciudades, enseñaron y bautizaron a muchos. También es posible que bautizaron 120 en el día de Pentecostés.
Felipe (Hechos 8. 26. 40), uno de los discípulos, el diácono y evangelista recibió un ángel que lo envió a viajar al sur en tal camino que llega a Jerusalén. En este camino encuentra a un oficial de Reyna de Etiopía. El funcionario estaba leyendo un pasaje de Isaías cuando Felipe se acerco a su carreta. Felipe le preguntó que lees? El funcionario le dijo de Isaías, pero no entiendo. Felipe le explico y también le explico de la buena noticia de Jesús. Así caminaron, los dos, hablando. Cuando encontraron un sitio donde había agua. El funcionario le pregunto si lo podía bautizar y en ese momento Felipe lo bautizo.
Ahora la muerte no tuvo la última palabra. El despreciado exaltado. Jesús fue resucitado. Dios estaba haciendo algo nuevo. La resurrección de Jesús comenzó a enderezar el mundo. No tenemos que golpear nadie, no tenemos que encender una quemadura para quitar el pecado del mundo. Podemos cambiar el mundo con agua y El Espíritu Santo. Cada domingo celebramos la resurrección de Jesús y hoy necesitamos las palabras de Jesús para ir al mundo y hacer discípulos de todas las personas, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
A pesar de todo esto, hoy es día especial porque hoy bautizamos tres personas, Heysi, Junior y Grace. Siempre un día de Bautizo es un día de celebración. Hoy durante el servicio de los bautizos, renovamos nuestros votos a Dios. Todos recuerden que podemos recibir este sacramento por el bautizo de fuego que Jesús tomo para todos seres humanos.
Así mis Hermanas y Hermanos, siempre hay el trabajo de Dios que hacer en este mundo y hacer este trabajo con un gozo y con un espíritu nuevo. Seguir a Cristo nos exige una transformación radical en nuestras vidas, pues a veces nos pone en la vereda de enfrente con quienes forman nuestro círculo original de familia y amistades. Hoy pongan atención cuando renovamos nuestros votos bautismales, las promesas que digamos. Especialmente recuerden su promesa a guiar estos niños en su vida cristiana, no solamente este día, pero a través de su vida. En Nuestro Bautismo, el Espíritu es el garantizador que todos los dones de Dios serán poseídos en el futuro. Hoy bautizamos Heysi, Junior y Grace con agua y El Espíritu Santo.
Este día demos gracias y alabanzas a Dios por estas personas, los ciudadanos más nuevos del Pueblo de Dios. Que Dios siempre camine con ellos y con esta iglesia.
AMEN