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¿Dios o Dinero?

Un sermón de Padre Juan Sandoval
Propio 20  Año C

 

Desperdiciar es dispersar o malgastar.  Jesús está hablando aquí de las formas en que los humanos desperdiciamos los dones que Dios nos da. Todos somos mayordomos o administradores de una vida que Dios nos dio y que estamos llamados a devolverle. No todo lo que tenemos es realmente nuestro. Algún día, alguien más vivirá en tu casa. Alguien más ocupará tu trabajo. Tus bienes son tuyos por ahora, pero no eternamente. Lo que tienes solo es tuyo por un breve tiempo en el orden eterno de las cosas. 

La parábola muestra paralelismos evidentes con la historia del hijo pródigo. En ambas parábolas, un subordinado que despilfarra los bienes de un superior (un hombre rico o un padre) es finalmente recibido de vuelta y celebrado o elogiado. El administrador, a diferencia del hijo, no se arrepiente, y el hombre rico, a diferencia del padre, no perdona el despilfarro, sino que elogia ser tan listo 

La parábola, sin embargo, gira en torno al hecho de que Jesús no promete hogares, sino tiendas. Jesús no promete proporcionar lo que el administrador injusto buscaba: la morada estable de quienes poseen bienes y seguridad. Promete la morada inestable del desamparado, el refugiado y el peregrino, cuya movilidad requiere la disposición de bienes. 

En el versículo 13 vemos el asunto claramente. «Ningún esclavo puede servir a dos señores, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas. La avaricia se convierte en idolatría y otros dioses se convierten en objeto de nuestro afecto. Se sirve a mammón en lugar del Dios que sacó a Israel de Egipto». 

Jesús nos ha dicho a través de los evangelios de Lucas.   

Lucas 14. Dijo también al que lo había invitado: «Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos, no sea que ellos a su vez te inviten y recibas tu recompensa. Pero cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos. Y serás bienaventurado, porque ellos no pueden recompensarte, pues recibirás tu recompensa en la resurrección de los justos.» 

Lucas 16. «Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua; porque estoy en agonía en estas llamas». Pero Abraham dijo: «Hijo, recuerda que durante tu vida recibiste tus bienes, y Lázaro, igualmente, males; pero ahora él recibe consuelo aquí, y tú estás en agonía». «No, padre Abraham; pero si alguien va a ellos de entre los muertos, se arrepentirán». Él le respondió: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque alguien resucite de entre los muertos». 

Las herencias pueden generar en las familias divisiones y problemas. Muchos hermanos, hermanas y otros de la familia pelean entre sí por aquellas propiedades -pocas o muchas- que sus padres o abuelos han dejado.  Hay casos dolorosos, y hay que decir que muchas de esas peleas llevan años y décadas sin resolverse. Pero ¿cuál es el factor común del problema? La ambición por el dinero.   

Si, dinero es un don de Dios, pero es algo que necesitamos para vivir.  No importa si son ricos o si son pobres, siempre todos necesitamos ser mayordomos de este don.  ¿Como usamos el dinero?  ¿Si tienen un automóvil nuevo, en verdad necesitas uno nuevo solamente por cambio de estilo? ¿Cambian su celular cada año para tener es más nuevo? Estos son lujos que no necesitamos cambiar si su automóvil o celular todavía trabajan bien.  La Biblia nos guía y dice que debemos compartir a los que tienen menos, los huérfanos y las viudas.  ¿Como podemos planificar para el futuro?  No solamente por nuestros hijos y hijas en esta temporada, pero para los descendentes que llegan después que ellos. 

La Riqueza es una bendición y una responsabilidad. Establecer relación con Dios y con familia es muy importante.  También con esto viene estado, poder y privilegio, todo que podemos utilizar para el bienestar de seres humanos.  Un día tienes todo y el otro día estas pobres.  Así es importante tener relación con Dios.  La parábola del samaritano que ayuda al hombre que estaba herido y le lavó sus heridas y lo llevó para darle posada.  Alguien que paro para ayudar y cuidar a un extranjero.   Uso su dinero para el bienestar de este hombre.  Siempre es importante pensar en el futuro. ¿Como usar su dinero para el bienestar de otros seres humanos? 

Otro don de Dios es tiempo.  ¿Como usan el don de tiempo?  ¿Lo usan para estudiar o para quedarse en frente de televisión viendo películas? ¿Lo usan para leer la Biblia o para jugar juegos de video?  Quizá ustedes tienen historias también.  En la biblia, recuerdan la historia del dueño de una finca y tenía tanta cosecha que tuvo que construir unos nuevos torres.  Pero él no sabía que iba morir esa noche.  Otra vez, es importante planificar para el futuro.  No dejar pasar algo que necesitas hacer este día.  Es importante decir a su familia que los amas. Dígalo frecuentemente. 

Como usar los talentos que Dios te ha dado.  Hay muchos, talentos, cantar, dibujar, escribir, leer, bailar, servir, contar, hablar en público.  Podemos usar nuestros talentos para la gloria de Dios.  Leer las lecturas, cantar las canciones, escribir oraciones o anuncios, servir como acolita, ser líder de grupos de estudio de la Biblia.  Pues hay tantos y en hacer esto ayudas a los jóvenes y niños ver su ejemplo y así pueden hacerlo en el futuro. Aquí en la Catedral tenemos un programa para después de la escuela, se llama La Amistad.  Es un programa para ayudar a los niños en sus estudios.  Hemos tenido este programa más que 12 años.  Los niños llegan martes y jueves, 3 a 5pm.  Hay voluntarios que ayudan con estudios, especialmente con tarea.  Pero también hay tiempo para leer historias bíblicas, para dibujar o conocer como jugar beisbol.  Tenemos voluntarios de escuela secundaria, de universidad y retirados.   Ahora ellos también pueden usar sus talentos para la gloria de Dios y para ayudar a esto niños.  Que bonita es la mayordomía de talentos. 

Nosotros, somos siervos de Dios en este mundo y la vida no es sencilla y tiene muchos riesgos.  Pero debemos investir nuestros dones para la gloria de Dios y el reino de Dios.  No podemos quedarnos en una caja por toda la vida o parte de la vida.  Por ser seguidores de Jesús necesitamos investir con ganas, con amor, con regocijo, con alabanzas y hacerlo con todo nuestro ser. 

AMEN