The Cathedral of St. Philip - Atlanta, GA

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Decimoctavo Domingo después de Pentecostés: Propio 21
26 Septiembre 2021


 

PALABRA DE DIOS 

Todos de pie, el Diácono dice: Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Pueblo: Y bendito sea su reino, ahora y por siempre. Amén.

Diácono: Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

¡Vengan, cristianos! (#556)

Estribillo
¡Vengan, cristianos!
¡Vengan cantando!
¡Vengan alegres, alabando a Dios!

Vengan con vida, 
la vida nueva, la
vida alegre de Cristo el Señor.

Vengan contentos,
porque son los hijos,
porque son los hijos benditos de Dios.

Son peregrinos, 
son peregrinas,
éste es tu pueblo que te alaba, Señor.

 

Colecta de día

Diácono: El Señor sea con ustedes. 
Pueblo: Y con tu espíritu. 
Diácono: Oremos. 
Oh Dios, que manifiestas tu infinito poder especialmente mostrando piedad y misericordia: Derrama sobre nosotros la plenitud de tu gracia; a fin de que, esforzándonos para obtener tus promesas, seamos partícipes de tus tesoros celestiales; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 

La Epístola
Santiago 5:13-20

Lectura de la Carta de Santiago

Si alguno de ustedes está afligido, que ore. Si alguno está contento, que cante alabanzas. Si alguno está enfermo, que llame a los ancianos de la iglesia, para que oren por él y en el nombre del Señor lo unjan con aceite. Y cuando oren con fe, el enfermo sanará, y el Señor lo levantará; y si ha cometido pecados, le serán perdonados. Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros para ser sanados. La oración fervorosa del justo tiene mucho poder. El profeta Elías era un hombre como nosotros, y cuando oró con fervor pidiendo que no lloviera, dejó de llover sobre la tierra durante tres años y medio. Después, cuando oró otra vez, volvió a llover, y la tierra dio su cosecha. 
Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver, sepan ustedes que cualquiera que hace volver al pecador de su mal camino, lo salva de la muerte y hace que muchos pecados sean perdonados. 

Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

 

Salmo 124
Nisi quia Dominus

 

1     Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, *
        diga ahora Israel;

2     Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, *
        cuando los enemigos se levantaron contra nosotros;

3     Entonces nos habrían tragado vivos, *
        cuando se encendió su furor contra nosotros;

4     Entonces nos habrían sumergido las aguas, *
        hasta el cuello habría subido el torrente;

5     Entonces hasta el cuello habrían subido *
        las aguas furiosas.

6     ¡Bendito sea el Señor! *
        No nos ha dado por presa a sus dientes.

7    Hemos escapado cual ave de la trampa del cazador; *
        se rompió la trampa, y hemos escapado.

8     Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor, *
        que hizo los cielos y la tierra.

 

El Evangelio
San Marcos 9:38-50

El Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos
¡Gloria a ti, Cristo Señor! 

Juan le dijo: Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros. 

Jesús contestó: No se lo prohíban, porque nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros, está a nuestro favor. Cualquiera que les dé a ustedes aunque sólo sea un vaso de agua por ser ustedes de Cristo, les aseguro que tendrá su premio. 

»A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que lo echaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello. Si tu mano te hace caer en pecado, córtatela; es mejor que entres manco en la vida, y no que con las dos manos vayas a parar al infierno, donde el fuego no se puede apagar. Y si tu pie te hace caer en pecado, córtatelo; es mejor que entres cojo en la vida, y no que con los dos pies seas arrojado al infierno. Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácatelo; es mejor que entres con un solo ojo en el reino de Dios, y no que con los dos ojos seas arrojado al infierno, donde los gusanos no mueren y el fuego no se apaga. 

»Porque todos serán salados con fuego. La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes hacerla útil otra vez? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.

 El Evangelio del Señor. 
Te alabamos, Cristo Señor.

 

Homilía por Padre Juan

 

Oraciones de los Fieles

Oremos por la Iglesia y por el mundo, diciendo, “Señor, en tu misericordia, Atiende nuestra súplica.”

Diácono: Oremos por la Iglesia y por el mundo.

Omnipotente Dios, concede que cuantos confesamos tu Nombre estemos unidos en tu verdad, vivamos unánimes en 
tu amor y manifestemos tu gloria en el mundo.

Silencio

Señor, en tu misericordia 
Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Diácono: Dirige al pueblo de este país y de todas las naciones por caminos de justicia y paz, para que nos respetemos unos a otros y procuremos el bien común.

Silencio

Señor, en tu misericordia 
Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Diácono: Danos reverencia por la tierra, que es creación tuya, para que utilicemos debidamente sus recursos en servicio de los demás y para tu honra y gloria.

Silencio

Señor, en tu misericordia 
Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Diácono: Bendice a aquéllos cuyas vidas están unidas a las nuestras, y concede que sirvamos a Cristo en ellos y nos amemos unos a otros, así como él nos ama.

Silencio

Señor, en tu misericordia 
Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Diácono: Consuela y sana a todos aquéllos que sufren en cuerpo, mente o espíritu; en sus tribulaciones dales valor y esperanza, y llévalos al gozo de tu salvación.

Silencio

Señor, en tu misericordia 
Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Diácono: Encomendamos a tu misericordia a todos los difuntos, para que tu voluntad se cumpla en ellos; y te pedimos que nos hagas partícipes con todos tus santos de tu reino eterno.

Silencio

Señor, en tu misericordia 
Pueblo: Atiende nuestra súplica.

El Diácono añade una Colecta final.
Omnipotente y eterno Dios, que gobiernas todas las cosas en el cielo y en la tierra: Acepta misericordiosamente las oraciones de tu pueblo y fortalécenos para hacer tu voluntad; mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El Diácono dice
Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo.

Puede guardarse un período de silencio.

Ministro y Pueblo:
Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.

El Diácono dice:
Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor, nos fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, nos conserve en la vida eterna. Amén.

 

La Paz

Diácono: La paz del Señor sea siempre con ustedes. 
Pueblo: Y con tu espíritu.

 

Avisos

 

Aquellos por quienes se han pedido oraciones:

Para necesidades inmediatas: The Baker Family, Vaughn Clapp, Ethel “Babe” Moldovan, Philip Newton, Lou Perno

Oraciones a largo plazo: R. Huntley Allen, Penny Barnett, Perry Benton, Virginia Bicksler, Randall Chatham-Borden, Heather Clark, Sharon Crews, The Crossley Family, Jerri Darnell, Marg Denny, Terry Dornbush, Sarah duBignon, Deborah Ellington, Dan Elson, Ruth Fuqua, Douglas T. Grey, Jr., Jenny Ham, Rebecca Harris, Jane Jones, Louise Kan, Lisa Krysiak, Jill Mahaffey, Carol McDonald, Glenn Miller, Royce Mitchell, Susan Myers, Charlie Neal, Linus Nickel, Dudley Ottley, Marian Palmore, Garry Pryor, Rowland Radford, Debbie Ragen, Rubye & Wayne Reid, Lorraine Reynolds, Agnes Elizabeth Robertson, Nora Robillard, Charles & Betty Roper, Louis “Skip” Schueddig, Daniel Sherman, Tommy Truesdale, Ron Wallace, Elleanor Wilson, Faye Van Winkle

Para familiares y amigos: Lisa Bachman, Bettina Bass, David Bond, Darrell Boyette, Pam Breedlove, Emily Chancellor, Andrew Clark, Vickie & Bob Coffman, Marie Corrigan, Ava Corroon, Sandy Ford, Carleton Fuller, Peter Garbus, Theresa Gent, Patricia Plummer Glowatsky, Mark Goodwin, Rob Hendler, Gayle Higley, Cadel Ingraham, Lilliana Isola, Robin Kemp, Carole Kline, Rita Lewis, Pete Livezey, Lauren Makhlouf, Pat Martin, Beth Lawton McGee, Ashley Minear, Betsy Moore, Jovita Moore, Steven Norman, Bill Poole, Carter Randall, Carson Rengel, Lisa & Sophia Rowe, William Rowe, Einar Sagstuen, James Sands, Mike Stone, Paul Sturtz, Hubert Tate, Sr., Yvonne Tate, Pierson Thames, Bryson Thomas, Wayne Thurman, Olive Toy, Harris Wilson, Whit A. Wright, Hollis Youngner

 

Santa Comunión

Diácono: Padre todopoderoso, cuyo amado Hijo, en la víspera de su padecimiento, instituyó el Sacramento de su Cuerpo y su Sangre: Concédenos, en tu misericordia, que lo recibamos con gratitud como memorial de Jesucristo nuestro Señor, que en estos santos misterios nos da una prenda de la vida eterna; quien vive ahora y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

(esta parte cantada)
Padre Nuestro tu que estas
en los que aman la verdad
has que el reino que por Ti de dio
llegue pronto a nuestro corazón
que el amor, que tu hijo,
nos dejó, ese amor 
habite en nosotros

(esta parte se dice) 
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino, hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo,
Danos hoy nuestro pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder,
Y tuya es la Gloria, ahora y por siempre.  AMEN

(esta parte cantada)
Y en el pan de la unidad,
Cristo danos Tu la paz,
y olvídate de nuestro mal,
si olvidamos el de los demás,
no permitas que  caigamos
en tentación, Oh Señor
y ten piedad del mundo

 

Diácono: Los Dones de Dios, para el Pueblo de Dios

 

La administración de la comunión del sacramento reservado

 

La oración de poscomunión

Padre bondadoso, te alabamos y te damos gracias por esta Santa Comunión del Cuerpo de tu amado Hijo Jesucristo, prenda de nuestra redención; y te suplicamos que ésta nos traiga el perdón de nuestros pecados, fortaleza en nuestra debilidad, y salvación eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Oración de San Juan Crisóstomo 

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna. Amén.

 

La Bendición 

Y la bendición de Dios omnipotente, 
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, 
sea con nosotros y more con nosotros eternamente. Amén. 

 

Te Den Gracias (#604)

Te den gracias todos los pueblos,
que todos los pueblos te den gracias. (bis)

Señor, Señor, Señor, gracias te damos, 
por esta misa que hemos celebrado.
Tu Cuerpo y Sangre 
ya hemos recibido, 
volvemos a la vida entusiasmados.

Señor, qué bien se vive aquí en tu casa, 
en Cristo siempre unidos 
como hermanos. 
Señor, que sea esto un anticipo
del cielo que ya estamos comenzando.

 

Diácono: Salgamos en el nombre de Cristo. 
Pueblo: Gracias a Dios.